Gustavo Almeida presenta su balada “Fue de repente”

Gustavo Almeida es un cantautor, procedente de Brasil, integrante del colectivo VEVO. Como tema previo a la presentación de su cuarto disco ha publicado la balada “Fue de repente”. En este nuevo trabajo están presentes la energía y emoción propias del cantante, que se encuentra ahora en uno de los momentos más prósperos de su carrera.

Mario Cano López – ¿Cómo se definiría usted a sí mismo?

Gustavo Almeida – Bueno, primero soy un profesional de la música, para vivir de esto tantos años tienes que ser profesional y apasionado. Siempre digo que uno cuando se dedica a lo que le apasiona no trabaja ni un solo día en su vida porque se dedica a lo que le gusta. Eso es lo que me ha traído hasta aquí.

M. – ¿Qué idea le hace empezar su carrera musical en España y no en Brasil?

G. – Bueno, llevo aquí un tiempo. En Brasil el camino de mi trayectoria, por el reconocimiento de mi madre, habría sido más llano pero yo creo que, al final, todo el mundo tiene que cumplir su propio camino en la vida y no por ser más llano sería un camino más bonito y feliz. Lo que me ha traído aquí es mi amor por la música.

M. – ¿Cómo definiría su estilo musical?

G. – Musicalmente tengo mis raíces musicales de Brasil pero, sobre todo ahora, en este disco, creo que he encontrado el punto álgido entre el pop de autor de España, sin dejar de ser yo, y mis matices propios de mi tierra.

M. – ¿De donde nace su vocación musical?

G. – He crecido en un medio donde se respiraba music constantemente y creo que eso ayuda aunque, por ejemplo, mi hermana ama la música pero es negada para ella. Mi madre tuvo influencia pero, habiendo pasado por el futbol, podría haberse perdido el lado musical. Unos dirán que es el destino y otros cosas de la vida, siempre he vivido muy intensamente la música. En el equipo yo era el que iba a los viajes con la guitarra y la música. Era el animador musical del equipo.

M. – ¿Qué es la música para usted?

G. – La música son sensaciones. Muchas veces yo mismo trato de buscar el motivo de que una canción suene más o me guste más. Aún así no podemos ser muy matemáticos: una canción cuando te toca es como conocer a una persona y enamorarse o volverse su gran amigo. Es el identificar tus sentimientos con los de otra persona, abrazarlos y que te hagan bien.

M. – ¿Cómo definiría su música?

G. – En relación a mi música y su alegría he de decir que yo siempre he intentado escribir no solamente desde el bajón. En el bajón se escribe mucho más fácil, eso es verdad, cuando es visceral sale antes pero yo llevo la música como bandera, soy realista pero trato de tener una visión alentadora de la vida, incluso respetando a todos los compositores creo que estamos saturados del: “no puedo vivir sin ti”.

M. – ¿Tiene algún referente musical en concreto?

G. – Claro. Mi vida se divide en dos partes: cuando estaba en Brasil escuchaba mayoritariamente artistas de allí y cuando llegué a España se sumaron los de aquí. En la primera etapa de mi vida he escuchado hasta la saciedad a referentes de la música de mi país como Caetano Veloso o Gilberto Gil. En casa tenemos todos los vinilos de Roberto Carlos como algo sagrado pero, una vez vine aquí, el primero que me ha tocado ha sido Alejandro Sanz: hasta en un momento de mi vida me han escondido sus CDs para que escuchase otras cosas. Luego he descubierto el mundo de cantautores y se me han abierto puertas muy bonitas con artistas como Cubano. Me gusta citar estos nombres y no decir lo típico de “Serrat y Sabina”.

M. – ¿Ha evolucionado su carrera y su música con el paso del tiempo? 

G. – Claro. Yo creo que todo son etapas. Mi carrera tiene un largo principio, cuando no tenía que dar explicaciones a nadie, mi mente ha reaccionado sabiendo que cada día debía subir un peldaño en mis letras, mi vida personal y mi música. Ir siempre a más. Esos nombres que dije me han ayudado a madurar, la madurez es estar satisfecho con lo que haces, ser consciente de que hiciste lo mejor que podías con las herramientas que recolectaste en tu vida. Soy un profundo admirador de la personalidad en la música, de reconocer a alguien entre la multitud. Quiero trayectoria, que en un futuro me vean y digan: “Le va muy bien ahora pero esto no es flor de un día”.

M. – ¿Es distinto lanzar un disco cuando su carrera ya está más avanzada?

G. – Si abres bien los ojos vez cada vez más respeto hacia ti como profesional de la música. Ves que va más allá de que le guste tu música a quien la reconoce. El reconocimiento es mayor cuando alguien dice que no le gusta tu música pero que está bien hecha, el gusto es como el culo: cada uno tiene el suyo y debe respetarse. Me enorgullece mucho recibir ese respeto por el mundo de la música, el periodismo y el público.

M. – ¿Cómo ha vivido el proceso de creación de su balada fue de repente?

G. – Yo empecé grabando con un móvil y se lo mandé a mi productor: que es ideal para mi música. Hace brillar los matices y pule mis deficiencias. Al llegar a sus manos engrandece todo y sus años de experiencia hacen que la canción suene como suena y tenga ese poder de tocar, a nivel musical y literario, nuestras emociones. Tiene el power del pop, la pegada, el resultado es el deseado. Componer, maquetas y producir, son pocos pasos pero deben hacerse con ojo.

M. – ¿Cuál cree que es el primer paso para entrar al mundo de la música?

G. – Bueno yo creo que primero, si estuviera aquí el hijo de mi mejor amigo que quisiera empezar en la música, le diría que lo primero, más allá de promociones y reconocimientos en los medios, es tener una buena canción, es el origen de todo. Cuando eso es grande todo lo demás engrandece tu belleza.

M. – ¿Cómo definiría el mercado musical actual?

G. – Esa es una pregunta que varía entre estar en la barra de un bar o sentado en una entrevista. Primero de todo deben respetarse todas las tendencias, el panorama está abierto en el sentido de que tenemos al alcance de las manos escuchar música de todo tipo y todo el mundo. Un ejemplo es “Eurovision”, ha ganado un portugués cantando en portugués, creo que algo está cambiando, se está abriendo. Cuanto más se abra más cosas preciosas aparecerán, la belleza se encuentra cuando se ve todo tipos de colores, flores y personas.

M. – ¿Cómo es colaborar con con artistas de diversas procedencias?

G. – A veces me han propuesto cosas que ves que para encajarlas habría que darle demasiadas vueltas. No haya que hacer colaboraciones por hacer. Lo bonito es encontrar el punto que une a los artistas, en la música lo bonito es encontrar por donde se solapan todos los estilos, no hacer por hacer. Para mí, como oyente, que los autores somos oyentes también, amo los duetos pero en algunos me he preguntado el motivo de juntarse.

M. – ¿Tiene alguna meta a corto plazo?

G. – Yo en estos años he aprendido que, por lo menos mi camino, es una carrera de fondo. Soy un corredor de fondo que tiene que vivir el día a día y ahora me toca hacer que el máximo de personas conozca “Fue de repente”, el pistoletazo de salida de mi nuevo trabajo. Cuando vives pensando en el viernes no disfrutas del lunes, martes, miércoles… Hay que disfrutar de todos los pasos, mi meta ahora es dar a conocer “Fue de repente”. Sueños hay miles pero no sabemos cual nos va a hacer feliz, la música me ha enseñado a cambiar pasos por sueños.

M. ¿Cuál es su objetivo principal largo plazo?

G. – Hacer cada trabajo mejor que el anterior y estar posicionado en los medios. Si en medio de esto se hacen conciertos o se va a por premios pues bueno, también, pero no es el motivo por el que estoy aquí.

M. – ¿Quiere dejar algún consejo a todos sus seguidores?

G. – Lo diré con una frase de una canción del próximo disco que dice: “Todo lo vivido no se pierde si el camino es tu verdad, antes o después se confirma que valió la pena andar”. Encuentra tu camino y no andes el de otros.

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