El comentarista Alex Polo nos cuenta cómo es el mundo gamer visto desde dentro

Alex Polo es un caster, comentarista de videojuegos, de 22 años, integrante del colectivo profesional de OGSeries. Alex se define como un activista de los videojuegos que trata de ayudar a entrar y hacer los inicios más fáciles a los nuevos jugadores. “Preparaos para lo que os llega, se avecina una etapa de grandes cambios”, proclama el joven comentarista.

Mario Cano López – ¿Cómo se definiría usted?

Alex Polo – Como persona creo que soy alguien muy feliz. Me gusta hacer reír a la gente y por eso me metí a comentar, me gusta que la gente se lo pase bien conmigo. Soy una persona a la que le gustan mucho los videojuegos, no me gusta nada la fiesta, soy super raro en ese sentido: me gusta estar en mi casa tranquilo jugando y viendo series, por eso me gusta tanto estar dentro de esta comunidad y hacerla crecer.

M. – ¿Qué es castear?

A. – Castear puede ser algo muy técnico para la gente, quizá es más fácil para todos referirse a ello como comentar. Es el hecho de, en un juego competitivo, tener el rol de conseguir que esa gente que ve ese juego competitivo lo llegue a entender más o desde otro punto de vista.

M. – ¿Son todos los comentaristas de videojuegos iguales?

A. – Hay diferentes roles dentro del “casteo”: está el play by play o shoutcaster, como se suele decir en inglés, cuya función básicamente es ir diciendo lo que pasa, simplemente narra, sería como el narrador del futbol y, también, está el analista que trata todo de un modo más técnico, a veces suelen ser jugadores. Estos le dan más profundidad a la partida y hacen ver cosas que, normalmente, la gente no ve.

M. – ¿Qué tipo de narrador eres?

A. – Yo suelo ejercer de shoutcaster, de decir lo que está pasando, algo que me gusta, intento darle dinamismo y darle un toque de humor al juego, trato de profesionalizarlo con la ayuda de mis compañeros que dicen que no me vaya de la partida, que no diga cosas sin relación. Poco a poco encuentro ese toque entre conseguir darle el humor y no dejar de narrar la partida.

M. – ¿Qué son los videojuegos para ti?

A. – Los videojuegos son mi vida. Empecé a jugar con unos tres años, mis tías me metieron el veneno cuando era un jovencito confuso: me enseñaron el Medievil de la Play 1, que me daba un poco de miedo pero me gustaba jugarlo. Lo jugué hasta tal punto que me salió una ampolla en el dedo y mi madre me echó una bronca tremenda. Desde ahí nunca me he separado de los videojuegos, nunca me he separado del sector y siempre he estado jugando muchísimo a muchos juegos en general, últimamente a competitivos.

M. – ¿Cómo sería tu vida sin videojuegos?

A. – No entiendo mi vida sin los videojuegos, muchas veces recuerdo cosas porque estaba jugando a algo juego cuando pasaron, los videojuegos, al fin y al cabo, son mi vida

M. – ¿Qué te llevo a pasar de jugar a un juego a comentarlo?

A. – Antes solo jugaba por diversión, luego ya pasé a jugar a juegos competitivos por tener alguien al que batir, al que superar, eso me hizo engancharme a ese tipo de juegos. Una vez dentro de esa vorágine de competir y de tratar de ser mejor que el resto, simplemente, surgió.

M. – ¿Cuál fue tu primer paso profesional en los videojuegos?

A. – Yo empecé de organizador de un torneo de Hearthstone en la universidad. En ese torneo llegó un momento en el que pensamos que si hacíamos el torneo y lo retransmitíamos por streaming necesitábamos a alguien que lo narrase, a mí no me daba miedo y me lancé. Me lancé con mucha vergüenza y muchos fallos, veo ese streaming ahora mismo y me quiero matar, pero le cogí el gusto. A la siguiente temporada dije que quería seguir y me dejaron, comenté también la final presencial, a la que vino Dankalo y comentamos juntos.

M. – ¿Con qué club comienzas a comentar de modo competitivo?

A. – Desde el torneo que organicé no comenté nada más en verano, salvo mi torneo y llegó diciembre y con él la oportunidad de comentar en Blackthorn Gaming, un club de League of Legends (Lol). Yo no entendía nada de Lol, no era ni nivel 30: nivel al que el juego cree que puedes jugar una partida competitiva, así que me metí una viciada tremenda todo el finde, dormí unas dos horas y, a la que llegué el lunes a la prueba de casteo les gusté y estuve comentando en segunda un tiempo.

M. – ¿Cómo logras entrar en OGSeries?

A. – Con la liga Ragnaros de Hearthstone. Hice un reportaje con entrevistas, del modo más profesional posible aunque no había medios ni conocimientos por mi parte. Conocí a “Belli”, comentarista de Hearthstone y manager de OGSeries, me recomendó a OGSeries y, a partir de ahí, gané peso en OGSeries hasta hoy.

M. – ¿Qué cambia al entrar en OGSeries?

A. – Me gusta la frase que dice de pelear hasta que tus ídolos se conviertan en tus rivales, yo peleé hasta que mis ídolos se convirtieron en mis compañeros. Cuando yo empecé a comentar tenía como referentes a Diego, Guillem Bellido, a Ramekiano… Es como si alguien que castea League of Legends llega a castear algún día con Ibai y, de repente, pase de admirar a alguien a trabajar con él y que le diga lo que hace bien y lo que no, que le gusta como trabaja… No sé, para mí es todo un lujo: no me veo desde fuera diciendo que estoy ahí dentro, es un paso que no he digerido.

M. – ¿Qué juego es tu favorito a la hora de comentarlo en directo?

A. – Con el Lol no es que lo pasase mal pero no conocía tanto y no es que me gustase especialmente, no lo llegaba a entender del todo. En ese momento no sabía del juego y no entendía muchas cosas, rellenaba los vacíos con mi humor y mi forma de ser pero no tenía conocimientos. Hearthstone me gusta mucho comentarlo y, la semana pasada, probé a comentar Clash Royale y me lo pasé como un enano: me gustó mucho. El Hearthstone es como mi mujer pero, ha aparecido una jovencita, me ha puesto ojitos y me ha hecho dudar: el Clash Royale. A lo mejor en un tiempo me paso a comentarlo, he comentado un poco de todo y con Clash Royale es con lo que más me he divertido.

M. – ¿Es el Hearthstone tu juego favorito?

A. – No sé si podría decirte que lo es a día de hoy.  El Heartstone ha pasado, no ha ser un trabajo ya que lo disfruto pero, algo distinto ya que juego a otras cosas para despejarme de él. No me agobia castear Hearthstone pero cuando me quiero despejar juego al Lol, juego al FIFA, al Clash Royale… Ya lo tengo tan integrado en mi vida que ya no siento esa pasión. Mi juego favorito es The Last of Us: me parece muy bonito y llegué incluso a llorar en algunos momentos.

M. – ¿Llega a perderse la pasión por un juego al tratarlo como un trabajo?

A. – No es que se pierda la pasión, es que la relación cambia. El Hearthstone es como una pareja para mí: se pasa de esa fogosidad del inicio a luego vivir con la pareja y estar todo el día con ella, es una relación muy diferente. La sensación es diferente, no se ha estropeado pero la relación ha cambiado.

M. – ¿Qué te motiva a comentar?

A. – Ultimamente el Hearthstone no está muy de sorpresas, está un poco gris: es un meta muy estándar en el que muy poco sorprende. Me gusta pensar en la gente que se está divirtiendo, llena mucho ver gente que te pasa clips de “me he reído mucho con este comentario”; “me lo he pasado muy bien hoy”, “me encanta cómo comentáis” y demás. Muchas veces, comentando a altas horas, se nos iba la cabeza y nos decían que se estaban riendo muchísimo con Alex y conmigo y eso llena mucho, cuando comento no soy consciente de la gente que hay detrás pero, sin duda, es lo que más me motiva a comentar.

M. – ¿Para comentar un juego a nivel profesional debes saber más que un jugador?

A. – Creo que no debes ser un jugador, en escala del uno al diez, que sea un nueve: con ser un seis te vale. Simplemente el poder transmitir conocimientos, el poder narrar lo que está pasando: muchas veces veo mazos en el Hearthstone que, a lo mejor porque no lo he visto mucho, no entiendo muy bien un turno o se me olvida algo. Pero entiendo lo que pasa, conozco el meta, puedo explicarle a la audiencia algo que ellos no ven. Hay que darle otro toque diferente, que la gente no escuche lo que ya está viendo.

M. – ¿Es el comentarista el protagonista de un directo?

A. – Hay casters como Ibai que se han convertido en protagonistas, me alegro por él pero nos ha dado al resto de comentaristas un arma de doble filo: el creerte el protagonista o que un streaming sea distinto por como lo comentas, recordando que el protagonista es el juego, debemos darle el toque, sin olvidarnos que no somos los protagonistas. Aclarando que Ibai es un referente y me parece una persona magnífica, pero debemos tener cuidado con ese arma.

M. – ¿Tienes algún referente?

A. – Yo del que más he aprendido es de Alvaro Ramekiano: es una bestia a nivel de conocimiento del juego, aunque no sea de los jugadores que más títulos sostienen. Tiene otro modo de ver la partida y creo que tiene un cerebro privilegiado. Muchas veces al comentar con él me empano escuchándole y no recuerdo que debo hablar yo.

M. – ¿Se siente presión en los directos?

A. – Yo no he sufrido mucho las criticas de la gente, creo que a la gente le gusta mi estilo. Muchas veces la gente me dice que no he visto cosas o que he fallado en algo y demás, al ver eso durante la partida puedes distraer, por eso cuando comento cierro el chat. Para no ver que me señalan en directo al momento. Nunca ha venido nadie a ponerme en mi sitio y llamarme desastre. En OGSeries no ha habido odio con comentaristas en general, el Hearthstone es muy sano en eso, no como en otras comunidades, creo que se te tienen que quitar las ganas de estar en la oficina.

M. – ¿Cómo es trabajar en OGSeries?

A. – OGSeries es una web de torneos. Debes tener en cuenta que representas la organización, es el cambio más significativo. Además tener una organización detrás que te apoye en conflictos es un respaldo y una responsabilidad porque, yo al menos, me lo tomo como un trabajo en el que tengo obligaciones y horarios. Ahora que tenemos oficina en Madrid voy a comentar a las oficinas y los platós y cambia todo.

M. – ¿Se puede vivir de comentar videojuegos?

A. – A día de hoy creo que de Hearthstone no. En relación a cantidades económicas que mueve el juego no se puede vivir como jugador ni comentarista, en España se puede vivir de Lol y CSGO, yo creo. Somos grandes y movemos a personas pero no todos los juegos hacen llamar a las marcas y sus contratos. Hay que ser realistas, yo no estoy aquí por dinero, ojalá crecer y que se pueda vivir del juego, yo estaría encantado de dejar mi trabajo.

M. – ¿Tienes alguna meta establecida?

A. – El sueño para todos es LVP, tiene nombre y apellidos. Son los referentes en España, me encantaría trabajar con ellos. Llevo desde abril con el Hearthstone y la carrera ha sido meteórica: he comentado finales, he comentado Dreamhack y he comentado Blizzcon. Por una parte pienso que no merezco todo esto pero no voy a rechazarlo. Quiero expandirme a comentar otros juegos y actuar de presentador de programas de videojuegos.

M. – ¿Es importante la figura del comentarista en una partida?

A. – Esta feo que yo lo diga pero los caster son imprescindibles. Una partida plana no me dice nada, pierde muchísimo, en Lol por ejemplo es increíble ver los comentarios cuando el analista te recuerda cosas que no ves como la puntuación de un jugador o los objetos que compra, las bromas de los caster… Hay infravaloración en lo complicado que es comentar mientras ves la partida, no es lo mismo que cuando lo juegas: debes estar en todo.

M. – ¿Cómo ves el mundo de los videojuegos ahora mismo?

A. – Llevo todo el año de carrera haciendo estudios de mercado, de visualizaciones y de todo de los juegos. Es un mundo que está creciendo mucho pero tiene el riesgo de crear una burbuja y ralentizar su crecimiento, a que está creciendo y con un público tan joven y especializado que a las grandes marcas les interesa captarnos solo por nuestra fidelidad a los juegos, daremos dinero a largo plazo. Ahora invertir en Esports no dará dinero pero a la larga sí, nos queda muchísimo por crecer.

M. – ¿Ha sentido apoyo por parte de tus allegados al decidir dedicarte a esto?

A. – Tengo mucha suerte en ese sentido y quiero muchísimo a mi familia y amigos porque siempre me han apoyado en eso. Tengo compañeros de trabajo que no han sido apoyados y les han tomado por locos, a mí siempre me han apoyado y me han dicho que haga lo que me gusta. Hasta mis abuelos han visto retransmisiones mías diciendo que no se enteraban de nada peor les gustaba como hablaba, incluso mi expareja me ha ayudado muchísimo.

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