Portugal, un campeón por sorpresa

La Eurocopa de futbol 2016 disputada en Francia no pasará a la historia por su fútbol. Fue un torneo un tanto atípico pues no hubo un claro dominador. Portugal acabó levantando el trofeo en una final disputada frente a la anfitriona en la prórroga con un gol del “desaparecido” Éder que acabó siendo el héroe de su país. Se trata del primer trofeo que Portugal consigue para sus vitrinas. La Eurocopa nos dejó 108 goles en 51 partidos y algunos de los datos más curiosos que ahora comentaremos.

Muy poca gente iba a imaginar cuando acabó la fase de grupos que Portugal llegaría muy lejos. El conjunto luso no había desplegado su mejor juego en un grupo en el que aparentemente era la principal favorita. Compartía grupo con Hungría, Islandia y Austria. El primer partido lo empató (1-1) contra todo pronóstico contra la “humilde” Islandia, que nunca antes había participado en una fase final. El segundo partido lo volvería a empatar contra Austria (esta vez sin goles). El último partido del grupo F enfrentaba a Portugal con Hungría. Todo por decidir, ambas selecciones optar a ser primeras e incluso quien perdiese podría hacer las maletas antes de tiempo. Todo dependía también de lo que pasase el otro encuentro del grupo, el Islandia-Austria. Los lusos llegaron a estar eliminados durante varios tramos del partido, especialmente cuando Hungría se puso por delante y en el otro partido mandaba Islandia. Portugal empataba (3-3) con dos goles de Cristiano nada más arrancar el segundo tiempo y en ese instante era segunda de grupo, pero su situación “mejoró” cuando Traustason daba la victoria (2-1) a Islandia sobre Austria. Portugal era tercera de grupo y estaba encajada por el lado “fácil del cuadro”, evitando hasta una posible final a Alemania, España, Francia, Italia y Alemania.

En octavos se vio las caras con Croacia, una de las selecciones que mejor juego había desplegado en fase de grupos superando a España, actual campeona de Europa. En un partido bronco en el que ambas selecciones trasmitían más miedo a perder que juego, se llegó a la prórroga. La misma película que en los noventa minutos anteriores, con tímidos acercamientos de ambas selecciones pero sin sensación de peligro. Con una Croacia volcada en el área rival, Portugal aprovechó una contra para que Quaresma, tras disparo previo de Cristiano Ronaldo, abriera la lata en el min. 117 y situara a Portugal en cuartos.

Los cuartos de final enfrentaron al equipo luso con Polonia, dos selecciones que hasta entonces no habían hecho hasta entonces un gran torneo, pero que por “unas cosas u otras” se encontraron en el top 8. La misma película de Portugal en otros partidos, partido sin mucho fútbol. Al término de los noventa minutos se llegó con empate (1-1), ya que al gol tempranero de Lewandowski lo igualó el joven Renato Sanches. La prórroga no tuvo más historia y en la “lotería” de los penaltis Portugal acabó llevándose el gato al agua.

En semifinales vino la revelación Gales, con Gareth Bale como líder pero con la baja importante de Ramsey. Quizá este fue el partido más sencillo para los hombres de Fernando Santos. El conjunto capitaneado por Ronaldo dominó desde el principio del partido, pero no fue hasta después del descanso cuando el propio capitán luso abrió la lata con un majestuoso remate de cabeza. Minutos más tarde Nani, nuevo fichaje del Valencia CF, pondría el definitivo 2-0 en el marcador y metería a Portugal en su segunda final de Eurocopa de su historia.

En la final esperaría la anfitriona Francia. Todo indicaba a que el trofeo quedaría en París, debido a las diferencias de juego desplegado por ambas selecciones en los últimos partidos. El equipo dirigido por Deschamps venía de salir victorioso del duelo de semifinales frente a Alemania (0-2), desplegando un buen juego con Griezmann como comandante galo. Las teorías se reafirmaban cuando instantes después del inicio del partido, la máxima estrella lusa Cristiano Ronaldo, sufría un golpe en su rodillas y tenía que abandonar la final con lágrimas en los ojos. Desde ese momento Portugal tiró de orgullo, y no sin faltos de calidad, supieron reponerse a la baja de su máximo goleador en el torneo y disputaron de tú a tú el partido a Francia. En el minuto 79, entro al campo en el equipo luso Éder, quien posteriormente se convertiría en héroe portugués. Ninguno de los dos conjuntos quiso asumir riesgos por todo lo que había en juego y con el empate inicial se llegó al final del partido. En el tiempo extra, la temeridad a la derrota por parte de los dos conjuntos no había desaparecido, hasta que en el minuto 109 Éder recibió una pelota en el centro del campo, se giró de cara a portería y desde casi 30 metros disparó sin pensárselo dos veces una pelota que se coló en la meta francesa sin que Lloris pudiera hacer nada. Francia, sin tiempo apenas para reponerse al gol del delantero luso no fue capaz de perforar la red de un Rui Patricio que hizo junto a Pepe un partido soberbio. Cristiano dos horas antes se retiraba de la final con lágrimas en los ojos acabó levantando el trofeo lleno de felicidad para sorpresa de la mayoría de la gente que había seguido la Eurocopa desde el primer día.

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