Al Barcelona se le percibió asfixiado durante casi todo el encuentro.

Vaya partido el que se pudo apreciar, vivir y sentir la noche del martes. Seguramente los aficionados del AS Roma festejarán toda la semana por las calles del Estadio Olímpico como si hubieran ganado la Liga de Campeones de la UEFA, y es que no es para menos después del baño que este equipo dirigido por Eusebio Di Francesco demostró antier jugando con el corazón y con una garra que les permitió remontar de la decepción (4-1) sufrida el pasado miércoles 4 de abril en el Camp Nou contra un Barcelona que no supo ni por donde le pasaron.

El AS Roma llega por primera vez a semifinales de la Liga de Campeones de Europa. (Foto: AFP)

La sorpresa de lo que se convertiría en un encuentro mágico en Roma inicio a los seis minutos con gol del delantero Edin Džeko, quien adelantó a la squadra italiana tras hacer una recepción de balón a pase de Daniele De Rossi para controlarlo entre un Jordi Alba lento y un Umtiti carente de reacción rápida, con el objetivo de darle la espalda a los dos defensas blaugranas y anotar. Durante el primer tiempo la Roma demostró querer dar la sorpresa con un juego que encaró a cada uno de los jugadores oponentes. Además, fueron insistentes en cada aproximación a la portería de Ter Stegen; quien sin dudad fue el mejor jugador del equipo catalán demostrando en más de una ocasión su calidad como portero al evitar varios tiros a portería e incluso un sobresaliente remate de El Shaarawy a los 80 minutos de juego.

Edin Džeko, anotador del primer tanto del partido y generador del segundo gol marcado por De Rossi. (Foto: AFP)

Para la segunda parte el planteamiento fue el mismo ya que ninguno de los dos equipos efectuó ningún cambio.  Džeko  intentó una y otra vez poder anotar su segundo, pero en la portería de Ter Stegen no entrarían, hasta que al minuto 57 y tras un jalón de Piqué en el área chica para detener al perseverante Džeko, dicha jugada terminaría con cartulina amarilla para el catalán y con penal a favor de los de casa, anotado por el capitan De Rossi. La segunda anotación trato de despertar el interés del Barcelona por ganar un partido que para el minuto 81 y tras la salida de Iniesta por Gomes se le estaba yendo de las manos. Al término del partido y en zona de prensa, Andrés Iniesta declaró a los medios:

«La eliminación duele más porque puede haber sido mi último partido en la Champions».

Desafortunadamente o afortunadamente para algunos el gol que le daría el pase a semifinales de Champions al AS Roma y con el que culminarían una gran hazaña difícil de olvidar, se encontraría al minuto 82 tras un cabezazo dirigido a portería ejecutado por Kostas Manolas a raíz de un tiro de esquina, convirtiendo el gol de la victoria en una pesadilla para el quipo y afición del Barcelona.

(Foto: AFP)
Tristeza para la estrella del Barcelona tras la derrota en Roma. (Foto: AFP)

Los partidos que nos regala la Champions League son mágicos gane o pierda quien sea, es triste pero así es el fútbol y este partido lo supieron engalanar los romanos tal y como lo soñaron o practicaron. Aquello que dará de que hablar durante esta semana y quizá hasta que termine este campeonato fue la poca aparición de las grandes luminarias con las que contó el equipo de Valverde en su visita a Roma; quienes no brillaron mucho ni en la idea y mucho menos en la vuelta. Se le fue el triplete a Messi en el campo de «La Loba», pero culparlo a él es imposible y con suma precisión destacaría el papel que jugaron los cambios a destiempo realizados por su técnico; carente de estrategia y motivación hacia su once titular.

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