El biopic de Freddie Mercury es una oda a la grandeza musical, al desenfreno y al éxtasis artístico

Las expectativas sobre si Rami Malek podría interpretar como es debido a Freddie Mercury quedan completamente satisfechas desde antes de llegar a la media hora de película. Seguramente estemos ante una de las más brillantes interpretaciones de su carrera, y es cierto que el papel se presentaba como un auténtico Everest si atendemos a la figura de la que se trata. La versión de Freddie Mercury es completamente creíble ya que se ha conseguido profundizar en las facetas emotivas y sentimentales del personaje. La brillantez, el descaro y la genialidad musical concentradas en un único rol, pero no un rol cualquiera, sino en el de la leyenda atemporal que marcaría un antes y un después en la industria musical y en la historia de la propia música.

El espectador tiene ante sí una obra que comprende la evolución y el origen de un mito, no solo el del protagonista, en este caso Freddie Mercury, sino también del grupo  de rock británico Queen, ya que no podría haber llegado a ser quien fue sin sus compañeros y amigos Roger Taylor, John Deacon y Brian May.

SINOPSIS:

Ambientada en la década de los años 70, se nos presenta la historia de Farrokh Bulsara, quien posteriormente cambiaría su nombre a Freddie Mercury. Un joven nacido en Zanzíbar destinado a cambiar el rumbo de la historia musical. La película muestra la trayectoria de Mercury desde que se une al guitarrista Brian May y al baterista Roger Taylor, para posteriormente incluir al bajista John Deacon y formar juntos la banda de rock británica conocida como Queen. Este proyecto conjunto les aupará a la cima del mercado musical, especialmente tras la publicación de su sencillo Bohemian Rhapsody en 1975, un hit que mezclará estilos como la ópera y el rock. El filme cierra este trayecto cinematográfico con el concierto del Live Aid celebrado en Wembley en 1985, que sirve como colofón vital a la obra conjunta de los cuatro miembros de la banda, ya que Freddie regresa tras haber dejado el grupo para probar con su carrera en solitario años atrás. Desgraciadamente, tan solo seis años después del concierto que quedó grabado en la retina de millones de personas, Freddie Mercury fallecería a causa de una neumonía agravada por el virus del SIDA que padecía desde hacía años. De modo que este filme intenta y consigue mostrar todos y cada uno de los matices vitales de una de las leyendas más memorables del panorama musical.

Bohemian Rhapsody, el biopic de Freddie Mercury, una de las voces más legendarias del rock, está dirigido por Dexter Fletcher (Eddie el Águila, Amanece en Edimburgo). El guion del filme es obra de Anthony McCarten, y cuenta con la brillante labor de John Ottman al frente de la reconstrucción sonora de los temas originales del propio grupo Queen, así como del montaje de la película. Otro aspecto reseñable es la impoluta fotografía del filme, obra de Newton Thomas Sigel.

El papel protagonista de Freddie Mercury, vocalista y fundador de Queen, es interpretado por Rami Malek (Mr. Robot, Noche en el museo: El secreto del faraón). El elenco protagonista lo completan Ben Hardy (X-Men: Apocalipsis), como Roger Taylor, baterista de la banda, Joseph Mazzello (La red social), como John Deacon, bajista, y Gwilym Lee (Jamestown), interpretando a Brian May, el guitarrista principal de Queen. Además, el filme cuenta con otros actores en el reparto como Aidan Gillen (Rey Arturo: La leyenda de Excalibur) quien interpreta a John Reid, el representante de la banda entre los años 1975 y 1978, Lucy Boynton (Asesinato en el Orientes Express) como Mary Austin, la expareja de Freddie Mercury, o Tom Hollander (Misión: Imposible – Nación secreta) como Jim “Miami” Beach, el sustituto de Reid como manager del grupo. Además de Allen Leech (Réquiem por un asesino) como Paul Prenter, amante y expareja de Freddie Mercury, Aaron McCusker (The Astronaut Wives Club) como Jim Hutton, la última pareja sentimental de Mercury y quien le acompañó hasta el día de su muerte y Mike Myers (Malditos bastardos).

ANÁLISIS:

Para poder entender por qué tiene tanto calado en los espectadores una película como esta hay que remontarse a lo que significó Queen en las décadas de los años 70 y 80 del siglo pasado. Algunos, como es el caso de mi generación, ni siquiera habíamos nacido, pero eso no significa que no seamos herederos de lo que bandas como Queen significaron en el porvenir del panorama musical. Hubo quien tachó su extravagancia y su estilo como algo que desentonaba, algo que estaba fuera de lugar. Pues bien, para entender esta película, para entender Bohemian Rhapsody solo hay que escuchar la definición de Freddie Mercury al respecto. Ellos no tocaban para la gente de la primera fila, ni para la gente que sabía cuál era su lugar en el mundo, no, todo lo contrario, su música se retroalimentaba de todos aquellos que no encajaban en la sociedad, los del final del pub, que observan desde lo lejos a un grupo que sí les daba voz. Freddie Mercury, interpretado por Rami Malek, define a ese grupo como aquellos a los que pertenece Queen realmente.

Por todo ello, mientras que ves la película, eres capaz de mover los labios, de tararear alguna de las canciones que componen la banda sonora sentimental del filme, porque temas como Bohemian Rhapsody, We Will Rock You, I Want to Break Free, We Are The Champions, Another One Bites The Dust Somebody To Love no son canciones convencionales o comerciales, son himnos. Y precisamente por ello, al escucharlas del mismo modo que se escuchaban en su día, el imaginario de la película te transporta a los 70 y a los 80 aunque no los vivieses.

La interpretación de Rami Malek lleva en volandas al personaje a través de los pasajes de su vida. Se menciona el estigma de pertenecer a una familia que no concuerda con lo que Freddie entiende que debe ser, ya que su identidad es su tesoro, y lo va consiguiendo a medida que alcanza el éxito. Llega incluso a olvidarse de su “familia”, como él definía a su pareja y a los integrantes de Queen, en busca de aquello que consideraba que estaba destinado a ser. Su legado, así como quién sentía que debía ser vienen acompañados del descubrimiento que se produce en su interior, ejemplificado claramente en su bisexualidad. Tras fracasar sentimental y profesionalmente en solitario, se da cuenta de que el cronómetro de su vida corre ahora a la inversa, de que el SIDA le resta momentos de su leyenda. Y por ello asistimos a contemplar, interpretado por el elenco de actores, el concierto del Live AID en Wembley en 1985 que supone el reencuentro de Queen con todos sus miembros. Un pasaje que acompaña al espectador desde el minuto uno de película, y con el que termina la misma. Dejando una postal memorable e imborrable en la memoria de todo aquel que se fije en los ojos de Freddie Mercury: su sueño hecho realidad.

Cabe mencionar que la perspectiva general del filme permite profundizar en las distensiones entre los miembros del propio grupo de rock. La personalidad de Freddie se aborda desde el descaro, la soberbia o el humor según proceda en cada momento. Del mismo modo que se muestra la extravagancia y el desenfreno que marcó desde el comienzo de su carrera musical a un icono artístico de la talla de Freddie Mercury. Cada vestuario, cada concierto y cada plano centrado en su estética componen una imagen muy acertada de lo que solía ser ver a Mercury sobre el escenario. Temas como su bisexualidad, o la relación que existía entre algunas de sus canciones como miembro de Queen y sus relaciones sentimentales son brillantemente entrelazados, especialmente con la canción Love Of My Life y su correspondencia con Mary Austin. En definitiva, una composición musical y cinematográfica a la altura de lo que fue Freddie Mercury, ejemplificada por medio de una rapsodia para la historia.

TRÁILER:

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Recreación Histórica
Vestuario y Atrezzo
Banda Sonora
Montaje y Fotografía
Guion
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Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la URJC. Amante del cine y de la música, pero sin olvidarse de la fotografía y el teatro. Un verdadero soñador. Mi sueño es trabajar en el terreno cinematográfico y periodístico.