Jurassic World: El Reino Caído ya es líder en la taquilla española

La secuela de Jurassic World (2015) se ha postulado como una de las novedades en la cartelera de la mano de su director, el español J.A. Bayona. Quien ha devuelto la esencia de la primera película de la saga, Jurassic Park (1993), dejando su huella gracias a las escenas de terror que se pueden apreciar fundamentalmente en la segunda mitad de la película.

No resulta sencillo entender como la franquicia, que surge al adaptar a la gran pantalla la novela original homónima de Michael Chrichton en 1990, puede deparar nuevas sorpresas si es entendida dentro del marco de lo que se presupone como un blockbuster canónico. Pero es precisamente ahí donde el equipo que escribió el guion y dirigió Jurassic World, representado por Derek Connolly y Colin Trevorrow respectivamente, decidieron contar con el director español J.A. Bayona. Que venía de triunfar en la taquilla española con la película Un monstruo viene a verme (2016), aunque es cierto que en territorio norteamericano no tuvo tanto éxito como en su país natal. Pero el carisma ya estaba adquirido, el director de Lo Imposible (2012) Un monstruo viene a verme, tenía ante sí un gran reto, dirigir la quinta película de la saga de dinosaurios más afamada del cine, Jurassic Park, hoy entendida en el marco de Jurassic World.

Dicho lo cual, la propuesta del director a la hora de afrontar Jurassic World: El Reino Caído ha triunfado en taquilla. Y se debe a que la película cuenta con dos escenarios fundamentales, el primero de ellos, el que podemos entender como introductorio y el nexo con la anterior entrega, se desarrolla en la Isla Nublar (Costa Rica), donde el volcán en erupción arrasa con la vida y con los restos de lo que en 2015 era el atractivo y lujoso espacio destinado a la exhibición de dinosaurios, el parque temático Jurassic World. Durante esos minutos de metraje, el espectador se reencuentra con viejos conocidos de la franquicia, como Claire Dearing (Bryce Dallas Howard) u Owen Grady (Chris Pratt), así como con nuevos personajes. Al mismo tiempo hacen su aparición emblemas como Rexy, la hembra de Tiranosaurio Rex que ha aparecido en varias películas de la saga, o Blue, la hembra de Velociraptor que fue domesticada y criada por Owen en la anterior entrega. Estos dos dinosaurios representan el alma de la película, especialmente Blue, ya que es el personaje que puede ser entendido como el héroe que salva a los protagonistas en esta entrega.

Tras el traslado de los dinosaurios rescatados en la isla hacia la “Hacienda Lockwood” en Estados Unidos, la película gira hacia lo que el director, J.A. Bayona, busca para introducir el suspense y el terror en las escenas. La cría en cautividad del dinosaurio antagonista de la cinta, el Indoraptor, dentro de la mansión hace que la supuesta nieta del socio de John Hammond (fruto de la clonación humana) descubra a los espectadores el lado oscuro del proyecto que se avecina. Subastar a los dinosaurios capturados a particulares para su uso y disfrute, y con el dinero recaudado seguir financiando la clonación de nuevas especies. El riesgo, tal y como argumenta el Dr. Ian Malcolm (Jeff Goldblum) ante el Senado de los Estados Unidos, es que podamos estar ante un problema global. Si esos dinosaurios escapasen y poblasen de nuevo el planeta. Ya que esas especies estaban en este planeta antes que los propios seres humanos, y por lo tanto se podría llegar a una dramática coexistencia de ambas especies dominantes. Esta línea argumental es la que se cierra al final de la cinta, donde un nuevo escenario se abre ante los espectadores, la posibilidad de contemplar un verdadero mundo jurásico en la siguiente entrega, ya que las especies son liberadas por todo el continente norteamericano.

Retornando a la esencia de la segunda mitad de esta entrega, y dejando de lado el debate moral que se plantea al mismo tiempo sobre la clonación humana y de especies de dinosaurios extintos, J.A. Bayona también reescribe el modo de entender las contraintenciones del dinosaurio antagonista, el Indoraptor. Es aquí cuando se sale ligeramente del canon clásico que marca que el dinosaurio debe perseguir a los protagonistas hasta el desenlace de la cinta, ya que se introducen escenas que recuerdan a todo fan de la franquicia que lo inesperado también tiene lugar.

El Indoraptor es planteado como una criatura vil, diseñada para matar y perseguir a sus presas, inteligente y planificadora, hasta tal punto que se nos deleita con escenas de tensión y suspense dentro de su jaula a medida que juega al despiste con el traficante de animales hasta matarlo. Las escenas en las que se le puede ver aproximándose a la carrera por los pasillos, o escondiéndose entre sombras muestran que Bayona busca acelerar el pulso de los allí presentes en una mansión de toques góticos más propios de Hitchcock. Y finalmente, a mi modo de entender, la escena que debe marcar un antes y un después en los más jóvenes que asistieron a ver esta película, el momento en el que el Indoraptor desciende por el tejado y abre las ventanas para subirse a la cama de la nieta de Lockwood, una vez allí, aproxima su boca y sus garras a su víctima en un juego macabro de tensión y terror a partes iguales. Una escena memorable. Es por ello que podemos asegurar sin temor a equivocarnos que J.A. Bayona ha abierto el cajón de la nostalgia con la esencia de la saga de Jurassic Park y la ha hecho suya, dejando su impronta de manera brillante en el devenir de esta saga de Jurassic World.

En definitiva, la grata sorpresa que se ha desvelado con el estreno de la cinta, es que Bayona no solo está capacitado para poder dirigir una película de esta magnitud, sino que tiene la suficiente personalidad y el talento necesario para dejar su huella en ella. Tal y como ya hiciese Steven Spielberg en su día con la primera película Jurassic Park (1993) o Colin Trevorrow con Jurassic World (2015), J.A. Bayona ha conseguido estremecer a los espectadores que observan con pánico al Indoraptor en esta ocasión, al mismo tiempo que ha fascinado con la paleta de dinosaurios empleados en la entrega. Ahora tocará esperar seguramente tres años más para conocer el cierre de esta nueva trilogía jurásica, y de lo que no hay duda es de que si J.A. Bayona dirige la próxima entrega, volverá a ser un éxito mundial.

Jurassic World: El Reino Caído (El legado jurásico de Chrichton y Spielberg)

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