El capítulo más esperado del universo de terror de Expediente Warren: The Conjuring y Annabelle defrauda a los fans de la saga

El estreno de La Monja ha supuesto la culminación de un proyecto que por fin ha tomado forma en la gran pantalla. De este modo, la entidad demoníaca Valak, es ahora la protagonista de una historia sobre sus propios orígenes. Tal y como ya fuera presentada en la segunda entrega de la saga de Expediente Warren: The Conjuring en el Caso Enfield en 2016, en esta ocasión, y para deleite de los seguidores de la saga, el protagonismo del filme recae, aparentemente, sobre la figura de La Monja (entidad corpórea poseída por el demonio Valak). Aunque desgraciadamente, tanto el metraje de la película como el guion no hacen justicia a lo que se esperaba de este “spin-off” sobre uno de los personajes más icónicos de la franquicia.

A pesar de todo ello, los sustos están garantizados, así como la intriga y el suspense que se ha conseguido por medio del atractivo visual al tener como protagonista a una de las criaturas más dantescas y mejor caracterizadas en los últimos años dentro del género. Algo que debe alabarse debido al trabajo fundamental de James Wan a lo largo de toda la saga.

SINOPSIS:

El argumento de este “spin-off” tiene comienzo cuando una joven monja de una aislada abadía de Rumanía se suicida huyendo del espíritu maligno que le acechaba, Valak. Para investigar el crimen, el Padre Burke (Demián Bichir) es destinado desde El Vaticano, ya que tiene cierta experiencia en casos complejos en los que se ha podido ver comprometida la figura de la Santa Iglesia debido a cuestiones como exorcismos, posesiones o localizaciones malditas. En esta misión, también contará con la ayuda de una novicia, la Hermana Irene (Taissa Farmiga), quien aún no ha tomado sus votos, pero que es elegida personalmente por el Padre Burke debido a sus habilidades extrasensoriales con entidades paranormales. Ellos dos, junto con la ayuda de un campesino local apodado “Franchute” (Jonas Bloquet), tendrán que enfrentarse a la entidad demoníaca que alberga la abadía. Y para detenerla, cada uno de los protagonistas deberá hacer frente a sus peores miedos del pasado y del presente, así como afrontar la muerte y el terror que les depara cruzarse con Valak.

Esta nueva entrega, como parte del universo de terror de la saga de Expediente Warren: The Conjuring y Annabelle, cuenta con un guion escrito por James Wan (Expediente Warren: The Conjuring, Insidious), guionista de la saga troncal (2013 y 2016), y por Gary Dauberman, guionista de las entregas de la saga complementaria de Annabelle (2014), y su secuela Annabelle: Creation (2017). El filme protagonizado por Valak en esta ocasión está dirigido por Corin Hardy (The Hallow). El elenco de la película está compuesto por Demian Bichir (Alien: Covenant, Los odiosos ocho), Taissa Farmiga (La excepción a la regla, American Horror Story), Charlotte Hope (Aliados, Un reino unido), Jonas Bloquet (Valerian y la ciudad de los mil planetas, Elle), Ingrid Bisu (Toni Erdmann, Dracula: The Dark Prince) y Bonnie Aarons (The Fighter, Arrástrame al infierno), actriz brillantemente caracterizada como La Monja.

ANÁLISIS:

Es necesario mencionar, antes de entrar en materia, que quizás las expectativas eran demasiado elevadas en lo que a un personaje en concreto se refería. Este es uno de los motivos por los que el espectador medio de esta entrega, seguramente fan y seguidor de las anteriores películas de la franquicia, tenía en mente que Valak, el demonio que vemos a través de la figura de La Monja, iba a marcar un antes y un después en el género. Desgraciadamente no ha sido así. Quizás el primer error se encuentre en haberle otorgado el protagonismo de la película, dado que realmente no recae sobre esta entidad demoníaca la importancia general del filme, sino que hay personajes, por ejemplo, como el Padre Burke, quien en este caso cuenta con la mayoría del metraje protagonista de la cinta. Otros, como es el caso de la Hermana Irene, resultan infravalorados dentro del devenir de la historia, reservándole un papel meramente conclusivo dentro del tercer acto del film para derrotar a Valak. E incluso le han dotado de un flirteo cómico con el personaje de “El Franchute”. Y es precisamente él quien a mi modo de entender, castiga en mayor medida el aura de terror y tensión de esta entrega,  a modo de “trickster” o personaje cómico y gracioso, edulcora la mayoría de los momentos clave de la película. En definitiva, una mala elección de personajes, o al menos de sus desarrollos, ya que el espectador no llega a poder empatizar con la tensión y el terror que caracterizan a todas las entregas de este universo de cine de terror.

En lo que respecta al argumento de la cinta, las subtramas de los personajes también resultan poco pulidas, como es el caso del Padre Burke. Ya que resulta llamativo comprobar como el trauma de no haber podido salvar a Daniel, un niño que fue poseído por una entidad maligna años atrás y que no sobrevivió al exorcismo, es precisamente el motor de los horrores que debe hacer frente el personaje a lo largo de la película. Por su parte, la Hermana Irene, decide tomar sus votos en un momento crítico de la película, casi a modo de necesidad de madurar espiritualmente para poder enfrentarse a Valak, y asimismo, va de la mano con las bromas y la violencia sarcástica que suministra el personaje de “El Franchute”. Y por si todo esto no fuese suficiente, el modo de acabar con una criatura como Valak no resulta ser otro que contar con la sangre del propio Jesucristo, conservada en esferas protectoras de cristal durante siglos entre paredes. Un detalle más propio de la saga de novelas de Dan Brown en El Código Da Vinci que dentro de esta saga de películas de terror. Esta sangre pasa por ser protegida y escondida por los Cruzados que derrotaron a Valak en su día y que cerraron la entrada a este mundo, un giro argumental ejemplificado tras los bombardeos de la II Guerra Mundial, que haría que Valak regresase al mundo de los vivos.

Con todos estos elementos, y superando algunas escenas más propias de una película de zombies, los personajes protagonistas (y cabe recalcar que no es la propia Monja), se enfrentan al evento conclusivo de la película. Resulta llamativo que la teórica criatura protagonista no cuente ni con apenas 10 escenas dentro de la película y que simplemente se limite proferir gritos y dar sustos puntuales, exceptuando el enfrentamiento final. Es aquí donde vuelve a quedar confinada tras ser tocada por la sangre de Cristo que expulsa la Hermana Irene por su boca (en una escena casi imposible de entender). Quién sabe que hubiera ocurrido si Valak, a través de La Monja “protagonista de la película” hubiese regalado al espectador escenas o diálogos terroríficamente trascendentales para el universo de la saga, o si hubiera acabado con la vida de alguno de los personajes, pero tampoco.

Y en conclusión, el hilo argumental de esta entrega que debe enlazar con las entregas de la saga troncal de Expediente Warren: The Conjuring se reduce a un flashback de la batalla final de los tres personajes contra Valak, a través del cual, la entidad demoníaca marca al “Franchute” en el cuello con una cruz invertida. Este símbolo se multiplicaría por su cuerpo y daría paso a la posesión satánica de su portador por culpa de Valak, quien por medio de este personaje llegará a tocar a Lorraine Warren (Vera Farmiga). Acontecimiento que explica su marido Ed Warren (Patrick Wilson) en una conferencia sobre demonología años después para entender cómo llego su mujer a percibir la presencia de esa entidad maligna manifestada en el cuerpo de una monja. A mi modo de entender, una forma fácil y curiosamente enrevesada de conectar un personaje secundario como es el “Franchute” con el devenir de la saga principal de este universo orquestado por James Wan, quien en esta ocasión está detrás del guion, pero no de la dirección del filme. Dejando así a todos con las ganas de saber si el personaje de la Hermana Irene tenía relación con Lorraine Warren, ya que ambas actrices son sobrina y tía respectivamente. Otro misterio que se quedó en el tintero del guion.

TRÁILER:

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Reseña
Reparto
Interpretación
Terror y Suspense
Vestuario y Atrezzo
Banda Sonora
Montaje y Fotografía
Guion
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Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la URJC. Amante del cine y de la música, pero sin olvidarse de la fotografía y el teatro. Un verdadero soñador. Mi sueño es trabajar en el terreno cinematográfico y periodístico.