Pasada la edición número 90 de la gala de los Oscar y después del Día Internacional de la Mujer, estos dos acontecimientos nos hacen pensar y querer reflexionar sobre el lugar que tiene y ha tenido brevemente la mujer a través del bien llamado «séptimo arte». Porque gracias a ellas y a lo maravilloso que es el cine, es que sabemos distinguir lo imaginario de lo real, o creemos saber hacerlo. Espero eso que queremos que el cine sea más incluyente para ellas.

Una película se compone de millones de elementos diversos, que de manera visual, auditiva y acompañados por una narración nos muestra, a través de una secuencia de imágenes, una historia o hecho, mismas que no podrían cobrar vida sin un actor y/o actriz. En la actualidad un destacado gremio de actrices de Hollywood busca la inclusión de un mayor número de mujeres en la producción de películas, con el objetivo de que su trabajo sea reconocido por sus múltiples y variadas reflexiones, de la misma manera que la industria cinematográfica se lo ha reconocido a los hombres a lo largo de varias décadas.

Yo soy una artista, el arte no tiene color, ni sexo.
Celie Johnson (El color púrpura, 1985)

Y es que la mujer en el cine representa belleza, amor, empoderamiento, fortaleza y cualquier calificativo que enaltezca a este maravilloso ser humano que da vida. A lo largo de la historia del cine, grandes personajes representados por mujeres nos han hecho llorar, reír y dado el valor para dar un consejo a un amigo o afrontar acontecimientos que han marcado nuestra vida. Sin embargo, el papel que ha representado la mujer en el cine durante muchos años se ha destacado por ser un juego binario de imágenes positivas versus imágenes negativas y muy poco incluyente: mejor amiga, mujer hipócrita, madre, prostituta, profesionista, feminista, etc. Lo que significa que los discursos cinematográficos establecen en cada papel una jerarquía de valores que no pueden ser totalmente buenos, sino que necesariamente deben contar con un lado criticable.

Sabemos que el cine está mayoritariamente en manos masculinas, pero la luz al final del túnel cada vez luce más alcanzable, y aunque los nuevos enfoques e importancia que esta industria está por abrirle a las mujeres que pertenecen a su gremio son diminutos hoy en día, van tomando fuerza a través de campañas. Ya que en años posteriores se ha criticado la falta de inclusión de la Académica en su contenido fílmico y en las pocas nominaciones que las mujeres han tenido en categorías que no son de actuación. Y es que en estos momentos, este tipo de acciones son más notables debido a que la desigualdad de género no debe existir jamás, «17 hombres me han dirigido, mientras que solo dos mujeres lo han hecho», declaró Emma Watson en una conferencia para UN Women (ONU Mujeres), en 2014.

La función de la mujer no debe cumplir con ningún rol social en la pantalla y mucho menos en un guion. Gracias a eso hemos podido observar a ganadoras del Oscar salvar a su familia de desastres naturales sin ningún tipo de ayuda, o redactando historias verídicas para apoyar la esclavitud de las madres afroamericanas en plena década de los 60 en Jackson, Misisipi (The Help, 2011). Las actrices del siglo XXI representan empoderamiento y no un objeto de deseo como en películas de Josef von Sternberg. Definitivamente estas intérpretes en la actualidad han cambiado de ser solamente acompañantes, novias o amantes; a ser protagonistas de representaciones que demuestran la violencia y silencio por el que han pasado, escenificando con pasión y profesionalismo el cambio que quieren lograr en la sociedad y en la industria para la cual trabajan.

Posiblemente la «inclusión» se vuelva inherente al ser humano y quizá se convierta en la palabra más utilizada en este 2018 que apenas toma fuerza, pero de lo que se está seguro, es que gracias al valor de cada vez más féminas que alzan la voz para pedir igualdad de trato, en el mundo se están obteniendo cambios para bien y en la orbe del cine seguramente veremos a muchas mujeres sentadas y nominadas en la silla del director con grandes historias que contar en los próximos años.

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