Dedicada a la cultura y los personajes que hicieron que la década de los 80 fuese inolvidable

Si alguien podía reinar sobre la Cultura Pop en el cine, ese era Spielberg. Esta es una de las películas que mayor impacto puede tener en el sentimiento de los fans al recordar todo lo que supuso el Boom cultural de los años 80. Y se debe a que casi en cada segundo de metraje de la película podemos encontrar alguna referencia, bien mencionada o mostrada directamente a cámara, sobre los objetos, personajes o grupos icónicos de la época, así como de películas que han marcado un antes y un después en la historia del cine.

Lo cierto es que “Ready Player One”, si bien es una adaptación a la gran pantalla de la novela homónima de Ernest Cline, quien también escribe el guión de la película, se trata de una auténtica maravilla audiovisual, tanto por los efectos especiales como por la inclusión del factor de la realidad virtual en el desarrollo de la trama.

SINOPSIS:

La película se plantea desde la perspectiva de un futuro distópico en el que la vida en el mundo real está claramente alterada por los efectos de la contaminación y el acinamiento social por culpa de la sobrepoblación. Si bien se ubica en el año 2045, en un Estados Unidos notablemente deteriorado, y donde las multinacionales como IOI, presidida por Nolan Sorrento, acaparan el peso de la economía mientras las personas subsisten como pueden. Es en este escenario en el que se nos presenta a Wade Watts (Tye Sheridan), un joven que vive en condiciones precarias con su tía tras la muerte de sus padres cuando este era pequeño. Su vía de escape del mundo monótono es jugar a OASIS, un videojuego de realidad virtual en el que puede evadirse del día a día del mundo real. En este mundo cuenta con un avatar, Perzival, gracias al cual puede interactuar con personas de todo el mundo. Entre los millones de jugadores que existen, también se presentan a varios de sus amigos en OASIS, entre ellos Hache (Lena Waithe), Sho (Phillip Zhao) y Daito (Win Morisaki), así como la experta y admirada por Perzival, Art3mis (Olivia Cooke).

Para entender el universo de OASIS, hay que remontarse al origen de su creación por parte de los programadores del juego y amigos, James Donovan Halliday (Mark Rylance) y Ogden Morrow (Simon Pegg), quienes fundan la compañía GSS. Ambos eran amantes de la década de los 80, así como de la cultura pop que caracterizó esos años y que marcaría el porvenir de la cultura. Tras distintas desavenencias entre ambos, el mando de la compañía lo asume en solitario Halliday, quien como guiño a la cultura pop y a los videojuegos de la época, deja un Easter Egg (o huevo de pascua, en español) dentro de OASIS. Aquel jugador que sea digno de encontrar las tres pistas que le conduzcan hasta el huevo, no solo heredará la fortuna y el liderazgo de la multimillonaria compañía, sino que será el mayor referente dentro del propio videojuego y podrá decidir qué hacer o modificar dentro del mismo. Por este motivo, tanto Perzival como los demás jugadores buscarán las preciadas llaves que conduzcan hasta el huevo, y es aquí donde Wade se dará cuenta de que debe contar con la ayuda de sus amigos, así como de la misteriosa y admirada Art3mis, quien en el mundo real se llama Samantha. Juntos deberán afrontar los desafíos tanto dentro de OASIS como en el mundo real, ya que el premio es sumamente codiciado por los jugadores como por las multinacionales.

“Ready Player One” está basada en la novela homónima escrita por Ernest Cline, quien es además el que co-escribe el guion de esta adaptación a la gran pantalla junto con Zak Penn. Los mandos de la dirección de la película los toma Steven Spielberg (Mi amigo el gigante, El puente de los espías), quien brillantemente deja su huella en esta oda a la realidad virtual y a la cultura pop de los 80. El elenco de actores y actrices protagonistas está compuesto por Tye Sheridan (X-Men: Apocalipsis, Mud), Olivia Cooke (Motel Bates, Yo, él y Raquel), Mark Rylance (Mi amigo el gigante, El puente de los espías), Simon Pegg (Star Trek: Más allá, Absolutamente todo), T.J. Miller (Fiesta de empresa, Silicon Valley), Hannah John-Kamen (Black Mirror, Star Wars: Episodio VII – El despertar de la Fuerza) y Ben Mendelsohn (Rogue One: Una historia de Star Wars, La última apuesta) entre muchos otros. La banda sonora de la película ha sido compuesta por Alan Silvestri.

ANÁLISIS:

Hay que destacar que la película cuenta con un sinfín de referencias y de menciones a acontecimientos de la década de los 80, así como de aspectos de la cultura pop. Es importante mencionarlo ya que si el espectador parpadea, lo cual es verdaderamente necesario durante los 140 minutos de metraje, se perderá alguna referencia seguro. Y es que desde el primer minuto de la película ya vemos como la realidad virtual es el puente que nos permite cruzar el límite entre el mundo real y OASIS, ya que una vez dentro, podemos comprobar que el paraíso virtual existe, y se apoya en los videojuegos, en la música y en el cine.

La película se puede entender y disfrutar desde muchas perspectivas. Por ejemplo, para los amantes del cine existen referencias a casi todas las películas que han construido el imaginario de cualquier niño nacido en los 90, ya que Perzival, el avatar de Wade, pilota un DeLorean, el icónico coche de Marty McFly en Regreso al futuro, así como el hecho de que una de las pruebas implique verse inmerso dentro de la propia película de “El resplandor”, lo cual es sencillamente brillante. Y es que escena tras escena, el corazón del espectador se ablanda gracias a los recuerdos de años y años de películas y videojuegos. “Ready Player One” abarca más de tres décadas de referencias a casi cualquier ámbito, porque los héroes también tienen una especial cabida en la historia, así como los monstruos como King Kong o Godzilla. Aparecen menciones a Super Mario, Batman o incluso a Spider-Man, ya que los protagonistas también deben asumir su rol para vencer en las pruebas, y así salvar a OASIS de un futuro que pretende explotarlo económicamente como videojuego, tal y como manifiesta Sorrento, a la cabeza de IOI. Esta multinacional, no solo ejemplifica la explotación laboral en los jugadores que deben superar las pruebas, que se encuentran casi en condiciones de esclavitud, sino también un modelo basado en el dominio de la vida de las personas y del control de su privacidad por medio de la tecnología, con el fin de eliminar todo matiz de individualidad o de independencia del sistema.

El protagonista y sus amigos saltan continuamente entre las esferas de los videojuegos que han hecho las delicias de tantas y tantas generaciones de fans. Otra perspectiva desde la que se puede ver la película es la de los que hoy conocemos como “gamers” o jugadores, ya que estos son los que paso a paso comprenderán mejor al protagonista y a sus amigos durante las pruebas que deben superar, así como el papel fundamental que juegan los avatares en el mundo de OASIS. El ranking de puntuación, las mejoras en los protagonistas de los juegos y sus avatares, o los trucos para sortear obstáculos imposibles son algunos de los guiños a toda una generación de gamers que a día de hoy pueden afirmar orgullosos que jugar y participar en distintos videojuegos es su profesión y su modo de vida.

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Montaje y Fotografía
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Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la URJC. Amante del cine y de la música, pero sin olvidarse de la fotografía y el teatro. Un verdadero soñador. Mi sueño es trabajar en el terreno cinematográfico y periodístico.